A veces
quisiera ser un hombre común y…:
Tener 34
puntos menos de IQ y ser como el 98% de las personas.
Ser
seguidor de un equipo de fútbol, y de un futbolista en lo particular, para
tener algo que hablar con otros hombres.
Reír y
disfrutar con el humor de la familia peluche.
Sentir en
mi fuero interno que las series de narcotraficantes tienen algo de verdadero y
que valdría la pena el riesgo dado los beneficios porque solo se vive una vez.
Creer, sin
cuestionar, que una burra y una culebra hablaron, que hubo una persona que vivió
adentro de un pez por tres dias y que hay una deidad que
sacrifico a su propio hijo (siendo El mismo a la vez) para rescatar a la
humanidad de un pecado que el mismo provocó.
Oír
reggaetón y banda todo el día y realmente disfrutarlo.
Soñar con
tener un pick up Hi Lux cuyo largo sea mayor que el frente de mi casa, que
tenga barra LED en el frente, mata burros con neblineras, marco de neón
en las placas y llantas desproporcionadas a la carrocería. Sin faltar que tenga
un equipo de sonido para oír a todo volumen música de reggaetón y banda.
Manejar mi moto que Italika o Navi, que estoy pagando en 120 cuotas, en forma imprudente por las calles, usando el casco de mentiras que me regalaron cuando compre la moto, acompañado de mi novia o esposa, ella sin casco… y creer que manejo una Ducati.
Creer que
con cargar un mueble de madera con imágenes y adornos me perdona de lo mal que
he hecho durante todo el año.
Que me
importara un comino la filosofía, los descubrimientos de la sonda Cassini, la
trayectoria de las voyager, el monitoreo de NEOs, la desintegración de los
Beatles y la estructura de la música de Tool.
Tener un libro en casa y usarlo para acomodar un mueble para que no esté disparejo.
Citar a
Paolo Coelho en alguna conversación creyendo que estoy aportando algo que dijo
un filósofo o literato importante.
Poder estructurar
mi semana de tal forma que el lunes sea siempre día de caldo de mariscos,
viernes de farra hasta la inconsciencia, sábado de fútbol en la liga del barrio
y luego farra por haber perdido, empatado o ganado y domingos de culto o misa,
partido de futbol por la televisión y culminar con almuerzo familiar.
Tratar de
entrar comida escondida al cine y luego vanagloriarse de eso.
Poder salir
a la calle usando crocs con calcetines, pantaloneta que llegue abajo de las rodillas, con logos de mi equipo de fútbol y
sin camisa.
Tener en la
cocina de mi casa un almanaque con publicidad de venta de repuestos de la terminal de
abastos.
Sacar a pasear a mi perro para que ensucie las vecindades y no mi casa.
Poder decirle
“película de espantos” a las películas de terror o misterio.
Referirme a cualquier cereal como el "confleis".
Tener el gusto de comer banano, pollo frito o ceviche con tortilla.
Pelearme por llevarme a casa el centro de mesa de las fiestas.
Agregar la
letra S a algunas palabras y decirlas sin miramientos, dijistes, escuchastes o
venistes.
Decir
hubieron en forma abierta y sin anestesia creyendo que estoy hablando bien.
Creer que Alejandra
Guzmán es la reina del rock.
Seguir enojado porque quitaron Siempre en Domingo con Raul Velazco y Sábado Gigante con don Francisco.
Estar
convencido que los encuentros de lucha libre no son ensayados.
Estar seguro que el perro Bermúdez y Patty Chapoy son verdaderos comentaristas y periodistas.
Llamar a la
radio para dar mi voto por una canción que está participando en el cuadrilátero de
los éxitos, dar mi nombre al aire, saludar el DJ y despedirme cantando la frase de la radio.
A veces
quisiera ser un hombre común…pero inmediatamente se me quita.